La verdad en pintura 2

Passe-partout -2-

Continuando con la entrada anterior, Derrida nos propone una nueva frase, pero esta vez escrita. “Le debo la verdad en pintura y se la diré” Al igual que en el caso anterior esta frase no tiene marco, por ende, comienza a analizarla “traduciéndola” en todas sus variantes. En esta traducción que intenta explicarnos hay cierto interés en los restos, en lo intraducible; es este el leipsomena que tiene la lengua, no tiene “ahorro” de significado, sino por el contrario, las palabras y formas gramaticales dejan entrever una multiplicidad de significados. En esta parte nos platea al menos cuatro interpretaciones del sentido del fragmento de la frase: EN PINTURA.

1. En pintura, puede ser una significación de la cosa misma. La verdad del objeto, lo que lisa y llanamente es.

2.En pintura, puede significar una representación adecuada de lo que es. La representación fiel de la verdad se presenta, entonces, como lo verdadero.

3.En pintura, puede referirse a lo pictórico, la imagen, a la representación gráfica. La verdad, en este caso, puede ser presentada o representada en el terreno pictórico.

-paréntesis de clase- “Esta economía se parasita a si misma” Cuando habla de la economía que se parasita se refiere al uso de los restos como generadores de nuevas significancias de las frases que el idioma nos ofrece.

4.En pintura, puede ser interpretada como la verdad en el ámbito de la pintura, o a propósito de la pintura. Comenta que este parasitismo que tiene el idioma nos permite poder generar interpretaciones como estas. La verdad en el dominio de la pintura y en lo que a ella se refiere.

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